CENTRO VERGEL · Psicología y desarrollo
En Centro Vergel acompañamos a niños, niñas y adolescentes autistas y a sus familias en las diferentes etapas de su desarrollo. Trabajamos desde el conocimiento del autismo y el neurodesarrollo, pero también desde la experiencia de escuchar a cada familia y conocer cómo se están viviendo las dificultades en su día a día.
Nuestro trabajo puede centrarse en mejorar la comunicación y las relaciones, ayudar a comprender determinadas situaciones sociales, acompañar momentos de frustración o sobrecarga y favorecer una mayor autonomía. Lo hacemos a través de una intervención adaptada a cada momento, buscando que lo trabajado tenga sentido para la persona y pueda trasladarse a su vida cotidiana.
Contamos con formación específica y una amplia experiencia profesional en la atención a personas autistas. Cuando existen dudas sobre la posibilidad de que un niño o adolescente sea autista, también realizamos valoraciones de autismo en Granada, incorporando la historia del desarrollo, la observación clínica, la información de la familia y, cuando está indicado, herramientas específicas como ADOS-2 y ADI-R.
Algunas familias consultan porque observan diferencias en la comunicación, el juego, la interacción social o la forma en que su hijo se relaciona con otras personas. La valoración permite comprender estas características dentro de su desarrollo y determinar si es necesario profundizar en ellas.
Las dificultades para iniciar o mantener relaciones, interpretar determinadas situaciones sociales o encontrar un lugar dentro del grupo pueden generar malestar. Trabajamos para comprender estas dificultades y favorecer recursos que ayuden a desenvolverse en las relaciones respetando la manera particular de cada persona.
Algunas personas con autismo pueden experimentar dificultades relacionadas con la regulación emocional, la tolerancia a determinados estímulos o los cambios en las rutinas. Tratamos de comprender qué situaciones generan malestar y qué apoyos pueden facilitar una mejor adaptación.
A medida que los niños y adolescentes crecen, pueden aparecer nuevas necesidades relacionadas con la autonomía, la organización, los cambios o la adaptación a diferentes contextos. El acompañamiento se ajusta al momento evolutivo y a las necesidades concretas de cada persona.
El diagnóstico o las dudas sobre el desarrollo pueden generar muchas preguntas en las familias. Ofrecemos un espacio para comprender mejor el autismo, revisar las dificultades que puedan estar apareciendo y encontrar formas de acompañar al niño o adolescente teniendo en cuenta sus necesidades y las de su entorno.
Nuestro trabajo combina el conocimiento específico sobre autismo y neurodesarrollo con una mirada centrada en la persona.
Partimos de lo que está ocurriendo en el momento actual: qué situaciones están resultando difíciles, cómo las está viviendo el niño o adolescente y qué puede ayudarle a desenvolverse mejor en su día a día. A partir de ahí, planteamos objetivos que pueden ir cambiando según sus necesidades y su momento de desarrollo.
A lo largo del proceso podemos acompañar diferentes desafíos relacionados con la comunicación, las relaciones, la comprensión de situaciones sociales, la regulación emocional, los cambios, la sobrecarga sensorial, la autonomía o las dificultades que puedan aparecer en el ámbito familiar, escolar o social. En algunos casos será importante desarrollar nuevos recursos; en otros, ayudar a comprender mejor lo que está ocurriendo o encontrar maneras diferentes de afrontar determinadas situaciones.
La familia tiene un papel importante durante todo el proceso. Compartimos con ella lo que vamos observando y buscamos juntos formas de acompañar al niño o adolescente fuera de la consulta. Porque muchas veces el trabajo no consiste únicamente en que el niño adquiera nuevas herramientas, sino también en encontrar nuevas maneras de entendernos y relacionarnos con él.
Una evaluación de autismo no consiste únicamente en aplicar unas pruebas para confirmar o descartar un diagnóstico. Es necesario conocer la historia del desarrollo, observar cómo se comunica y se relaciona la persona y comprender cómo se desenvuelve en los diferentes contextos de su vida. La información que aporta la familia también es fundamental para conocer esta historia y entender qué situaciones generan dudas o preocupación.
En los procesos de evaluación de autismo en Granada, recogemos información sobre el desarrollo y la historia personal, escuchamos las preocupaciones de la familia y realizamos una valoración clínica individualizada. Cuando está indicado, utilizamos instrumentos específicos para la evaluación del TEA, como ADOS-2 y ADI-R, integrando sus resultados con el resto de la información clínica y evolutiva.
En Centro Vergel contamos con experiencia profesional en el CAIT específico de autismo en Granada y con formación especializada en la evaluación y acompañamiento de personas con TEA. Esta experiencia nos permite abordar cada valoración teniendo en cuenta tanto los aspectos técnicos como la singularidad de cada niño o adolescente.
Cuando ya existe un diagnóstico, el trabajo no termina con la valoración. Podemos acompañar a la persona y a su familia en la comprensión del diagnóstico, las dificultades que puedan aparecer y las necesidades que vayan surgiendo en las diferentes etapas del desarrollo.
Una evaluación de autismo en Granada puede ser recomendable cuando existen dudas persistentes sobre el desarrollo, la comunicación, la interacción social o determinadas formas de comportamiento y estas características generan preguntas en la familia o en otros contextos como el colegio.
No es necesario esperar a que las dificultades sean muy evidentes. Una valoración puede ayudar a comprender mejor el desarrollo del niño o adolescente y orientar sobre los apoyos que puede necesitar.
La evaluación comienza recogiendo información sobre la historia del desarrollo y las características actuales de la persona, además de conocer las preocupaciones de la familia y otros aspectos relevantes de su contexto.
Dependiendo de cada caso, puede incluir entrevistas, observación clínica e instrumentos específicos de evaluación del TEA. Los resultados se integran con toda la información disponible para realizar una valoración individualizada.
En función de las características y necesidades de cada persona, pueden utilizarse diferentes herramientas de evaluación. En Centro Vergel contamos con formación y acreditación específica para la utilización de ADOS-2 y ADI-R, dos instrumentos ampliamente utilizados en la evaluación del trastorno del espectro del autismo.
Estas herramientas forman parte de un proceso de valoración más amplio y sus resultados deben interpretarse junto con la historia del desarrollo, la observación clínica y la información aportada por la familia.
No. Una evaluación permite comprender mejor las características y necesidades de una persona, pero no todas las valoraciones concluyen necesariamente en un diagnóstico de TEA.
El objetivo es realizar una valoración rigurosa e individualizada que permita determinar qué explicación se ajusta mejor a lo observado y, en cualquier caso, orientar sobre las necesidades de la persona y los apoyos que puedan ser adecuados.
Las características del autismo pueden observarse desde edades tempranas, aunque su manifestación puede ser diferente en cada niño y algunas dificultades pueden hacerse más evidentes a medida que aumentan las demandas sociales y comunicativas.
Por eso, más que establecer una edad concreta, es importante valorar cada caso atendiendo al desarrollo, la historia del niño y las características que presenta en su entorno.
Sí. Realizamos evaluación de autismo en adolescentes, teniendo en cuenta las características propias de esta etapa y las demandas sociales, académicas y personales a las que se enfrentan.
En algunos casos, las características del autismo pueden haber pasado desapercibidas durante la infancia o hacerse más evidentes cuando aumentan las exigencias sociales y la necesidad de autonomía. La valoración permite comprender mejor estas dificultades y orientar sobre las necesidades del adolescente.
Sí. La información aportada por la familia es especialmente importante para comprender la historia del desarrollo y cómo se han manifestado las características a lo largo del tiempo.
La familia forma parte del proceso de evaluación y también puede necesitar orientación para comprender mejor lo que está ocurriendo, resolver dudas y encontrar formas de acompañar al niño o adolescente.
Recibir un diagnóstico puede generar alivio al encontrar una explicación para algunas dificultades, pero también puede abrir nuevas preguntas y preocupaciones. En Centro Vergel podemos acompañar a la persona y a su familia en este proceso, ayudándoles a comprender el diagnóstico y a identificar las necesidades que puedan aparecer en cada etapa.
El objetivo no es definir a la persona a partir del diagnóstico, sino utilizar esta información para comprenderla mejor y orientar los apoyos que puedan favorecer su bienestar, autonomía y participación en su entorno.
En determinados casos, sí. Podemos ofrecer orientación familiar y acompañamiento online, especialmente cuando se trata de resolver dudas, orientar a las familias o realizar seguimiento.
La modalidad más adecuada depende de las necesidades de cada persona y del tipo de intervención que se necesite. En los procesos de evaluación, valoramos previamente qué modalidad permite realizar una valoración suficientemente completa.
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