CENTRO VERGEL · Psicología y desarrollo

Psicoterapia infantil y adolescente en Granada

Hay momentos en los que no resulta fácil entender el propio malestar. Puede aparecer tristeza, preocupación, irritabilidad, inseguridad o una sensación de desbordamiento sin que resulte sencillo explicar de dónde viene. O quizá se repiten formas de pensar, sentir o relacionarse que generan sufrimiento y cuesta encontrar una manera diferente de afrontarlas.

La psicoterapia puede ofrecer un espacio para parar, hablar y comprender aquello que nos está haciendo sufrir. Un lugar en el que poder poner palabras a experiencias, emociones, pensamientos o conflictos que a veces resultan difíciles de expresar en otros espacios, y desde el que explorar nuevas formas de afrontar lo que nos sucede.

En Centro Vergel se ofrece psicoterapia en Granada para niños y adolescentes, adaptando el proceso a la edad, al momento evolutivo y a las circunstancias de cada persona. El modo de expresarse y de relacionarse con el malestar cambia a lo largo del desarrollo, por lo que también cambia la manera de acompañarlo. En la adolescencia, además, disponer de un espacio propio puede resultar especialmente importante para poder hablar de aquello que preocupa, genera conflicto o todavía cuesta poner en palabras.

La psicoterapia parte de la escucha y de la relación que se establece durante el proceso. El objetivo no es únicamente hacer desaparecer un síntoma, sino poder comprender qué lugar ocupa ese malestar en la historia y en el momento actual de la persona.

Psicoterapia en Granada

¿Qué dificultades pueden abordarse en psicoterapia?

Ansiedad, preocupaciones y malestar emocional

Preocupaciones constantes, sensación de desbordamiento, miedo, angustia o dificultades para desconectar pueden terminar ocupando mucho espacio en la vida cotidiana. Comprender qué hay detrás de este malestar puede ayudar a encontrar nuevas formas de afrontarlo.

Autoestima e inseguridad

La relación con uno mismo puede volverse especialmente difícil en determinados momentos. Sentirse insuficiente, compararse constantemente, tener miedo a equivocarse o depender demasiado de la valoración de los demás puede generar un importante malestar, especialmente durante la adolescencia.

Relaciones y conflictos

Las relaciones familiares, de amistad o de pareja pueden convertirse en una fuente importante de sufrimiento. Los conflictos, las dificultades para poner límites, el miedo al rechazo o determinadas formas de relacionarse pueden repetirse y terminar afectando al bienestar personal.

Tristeza, desmotivación y cambios vitales

La tristeza, la apatía o la pérdida de interés pueden aparecer en diferentes momentos de la vida. También determinados cambios, pérdidas o experiencias pueden resultar difíciles de elaborar y necesitar un espacio en el que poder pensarlos.

Adolescencia y construcción de la identidad

La adolescencia implica importantes cambios en la relación con el propio cuerpo, con los demás y con uno mismo. Las dudas sobre quién se es, cómo encajar, qué se quiere o cómo construir relaciones pueden generar momentos de especial vulnerabilidad.

Dificultades emocionales en niños

En los niños, el malestar no siempre aparece expresado mediante palabras. Puede manifestarse a través del juego, cambios de conducta, miedos, dificultades para separarse de los padres, problemas en las relaciones o cambios en el estado de ánimo. Comprender qué puede estar expresando ese malestar permite orientar mejor el acompañamiento.

Psicoterapia  Psicoterapia infantil  Psicoterapia adolescente  Psicoterapia en Granada  Malestar emocional  Ansiedad  Autoestima  Inseguridad  Tristeza  Desmotivación  Miedos  Relaciones personales  Conflictos familiares  Adolescencia  Identidad  Identidad sexual  Identidad de género  Orientación sexual  Diversidad sexual  Diversidad de género  Emociones  Regulación emocional  Duelo  Cambios vitales  Orientación familiar  Acompañamiento psicológico 

¿Cómo se desarrolla la psicoterapia en Centro Vergel?

El proceso comienza a partir de aquello que lleva a consultar. En ocasiones existe un malestar concreto; en otras, aparece la sensación de que algo no está bien aunque resulte difícil ponerle nombre. A partir de ahí se va construyendo un espacio en el que poder hablar con libertad y comprender mejor lo que está ocurriendo.

A lo largo de la psicoterapia pueden abordarse emociones, relaciones, conflictos personales, inseguridades, cambios vitales o situaciones que están generando sufrimiento. También puede resultar importante detenerse en aquello que se repite, en las dificultades que aparecen en las relaciones con los demás o en la forma en que cada persona está afrontando determinadas experiencias.

En niños y adolescentes, el proceso se adapta a su momento evolutivo y puede apoyarse en el juego, el dibujo u otras formas de expresión. Cuando se trata de un menor, la familia tiene un lugar importante, aunque especialmente durante la adolescencia también resulta necesario preservar un espacio propio en el que poder hablar de aquello que cuesta compartir con los adultos.

La psicoterapia no consiste en recibir consejos sobre cómo debería vivir una persona. Es un proceso que permite ir comprendiendo lo que sucede, descubrir otras formas de afrontar determinadas situaciones y construir una relación diferente con aquello que está generando malestar.

Preguntas frecuentes sobre psicoterapia (FAQ's)

¿Cuándo puede ser recomendable comenzar una psicoterapia?

No es necesario encontrarse en una situación especialmente grave para pedir ayuda. Puede ser un buen momento para consultar cuando existe un malestar que se mantiene en el tiempo, cuando una situación se repite y resulta difícil afrontarla o cuando aparece la sensación de que algo no está funcionando bien.

La primera sesión permite conocer qué ha llevado a consultar, qué está ocurriendo en ese momento y qué espera encontrar la persona en el proceso. También se comienza a conocer su historia y las circunstancias relacionadas con el motivo de consulta.
No es necesario llegar con todo claro ni saber exactamente qué contar. Parte del proceso consiste precisamente en poder ir poniendo palabras a lo que ocurre.

Sí. Es habitual que un adolescente no sepa explicar bien qué le ocurre o que prefiera hablar de determinadas cuestiones en un espacio propio.
Cuando se trabaja con menores, la familia tiene un papel importante, pero también es necesario respetar el espacio de intimidad del adolescente y favorecer una relación de confianza con el terapeuta.

No. En los niños, el juego, el dibujo y otras formas de expresión tienen un papel importante, ya que no siempre pueden expresar mediante palabras aquello que sienten o les preocupa.
La forma de trabajar se adapta a la edad y al momento evolutivo, manteniendo un espacio de escucha y comprensión.

No existe una duración predeterminada. Depende de las dificultades que hayan llevado a consultar, de los objetivos del proceso y de cómo vaya evolucionando la persona.
A lo largo del tratamiento se revisa la evolución y la necesidad de continuar, modificar o finalizar el proceso.

Cuando se trabaja con menores, la familia forma parte del proceso. Es importante conocer su perspectiva y poder acompañarla en aquellas cuestiones que afectan al niño o adolescente.
Al mismo tiempo, especialmente durante la adolescencia, resulta importante preservar un espacio propio en el que pueda hablar con libertad y construir su relación con el terapeuta.

¿Hablamos?

Si quieres pedir cita o tienes alguna pregunta, puedes escribirnos por WhatsApp, llamarnos o enviarnos un mensaje a través del formulario.

Contacto

Formulario de contacto